Este mes he ido por primera vez a cenar a un restaurante persa en Madrid. Se llama Pérsico, y abrió sus puertas hace siete meses. Solo había probado esta cocina con mi hijo en San Diego, cuando estudiaba allí, porque había un restaurante que nos encantaba a los dos. Después, no había vuelto, así que me apetecía mucho conocer Pérsico, el restaurante persa de Madrid. Fui con una amiga y cenamos genial. Nos llamó la atención que había una mesa grande con un grupo de chicas que parecían iraníes, así que eso te da una pista de que es comida auténtica.

Decoración

El restaurante cuenta con una sala en dos alturas y en la zona más baja también se encuentra la barra. La luz es bastante tenue y en la decoración predominan la madera clara y las sillas y lámparas de tipo ratán. Las paredes están decoradas con tapices persas. Las mesas son de madera clara, casi todas sin mantel. Al entrar da la sensación de trasladarte a otro país.

Sala del restaurante Pérsico, cocina persa en Madrid

Cocina

Como he explicado al principio, la cocina es persa y en la elaboración de los platos, aunque se utilizan ingredientes españoles, las especias son de Irán. La carta no es muy larga y cuando fuimos a cenar estaba cambiando, supongo que para adaptarla a la primavera. De aperitivo nos pusieron aceitunas aliñadas con granada y nuez -las recetas de la cocina persa utilizan bastante la granada y los frutos secos.

Aceitunas aliñadas al estilo pérsico

Nos dejamos asesorar y nos confirmaron que habíamos elegido muy bien para ser la primera vez que íbamos a un restaurante persa en Madrid, así que tomamos los platos que más nos habían llamado la atención a las dos. Pedimos, como entrante, Kashk-e Bademjam, que es crema de berenjena asada con aceite de hierbabuena y un hilo de kashk al azafrán. Este plato es famoso por su forma de cocción. Queman la piel de la berenjena y se cocina hacia dentro, por eso tiene un toque ahumado. Lo mezclan con diferentes especias persas, cebolla caramelizada y en el centro tiene una salsa de fermentación de yogurt, muy típica persa. Es el plato que más se pide en el restaurante.

Delicioso este plato de berenjena de Pérsico

A continuación tomamos Kuku Pérsico, una tortilla verde al estilo pérsico aromatizada con hiervas y servida con salsa de granada, arándano persa y nuez y lleva bastantes espinacas. Es como para nosotros la tortilla de patatas. A mi me recuerda a nuestras tortillas de verduras, pero es un poco más seca al tener menos huevo.

Tortilla con hiervas y espinacas del restaurante Pérsico

Como plato principal, pedimos brocheta de pollo (no estaba todavía en la carta, así que no sé el nombre del plato en persa). El pollo se marina con azafrán y limón -me encantó la textura del pollo, de los más ricos que he probado. Lo sirven acompañado de arroz blanco y en el centro un poco de arroz amarillo -es el típico arroz persa con azafrán-, sumak que es una especia persa, y tomates asados con sésamo. En un plato aparte ponen ensalada de queso tradicional persa -muy parecido al Feta griego-, betarraga, pepino y una hoja de eneldo aliñada con aceite y sal.

Esta brocheta está deliciosa. Restaurante Pérsico

De postre tomamos una tarta de queso que va a mi lista de las mejores. La elaboran con pistacho y nos encantó.

Muy recomendable si te gusta la cocina persa y si no la conoces un muy buen sitio para descubrirla.

  • El servicio es muy amable
  • Cierra lunes y martes y los miércoles y jueves solo abre en horario de cena
  • Precio medio 30-35€

C/ Sadoval12 local, 5 Mapa de situación Teléfono 672 86 71 77