Barcelona es una ciudad que no conozco bien a pesar de haber ido muchas veces. Quizás, porque hasta la semana pasada siempre había ido a algo concreto y, sobre todo, por trabajo. Aunque la mayoría de las veces he salido a visitar la ciudad, de compras y a cenar, incluso me he quedado a pasar el fin de semana, siempre he tenido la sensación de estar en Barcelona por una obligación. La semana pasada, hicimos una escapada de fin de semana a casa de unos amigos que se han ido a vivir a Barcelona y me ha cambiado mucho la idea que tenía, probablemente porque por primera vez el objetivo del viaje solo era disfrutar.

Con mis amigas en Barcelona

Pasear por Barcelona

Me encanta andar por las ciudades con la cámara de mi teléfono preparada, así que disfruté mucho paseando por Barcelona.

El viernes teníamos mesa reservada para cenar en Sarriá, así dimos un paseo por este barrio tranquilo, con más vida de barrio que otras zonas de la ciudad. Me gustaron sus tiendas, sus bares… tomamos un vino y de ahí nos fuimos a cenar.

Plaza con terraza en Sarriá, un barrio tranquilo

El sábado me encantó porque esta vez Barcelona empezó diferente, no desde una agenda, como casi siempre, sino desde el mar y con la luz que solo tienen las ciudades del Mediterráneo en los días de sol, después de mes y medio lloviendo en Madrid.
Cogimos el teleférico en la Torre de San Sebastián, en la Barceloneta, y desde ahí fuimos acercándonos a la ciudad hasta bajar en la terraza del hotel Miramar, en la montaña de Montjuic, donde tomamos el aperitivo con unas vistas que nos encantaron.

Después fuimos a comer cerca del paseo de Gracia para empezar nuestro paseo de la tarde allí. La arquitectura es impresionante. No solo la casa Batlló y la Pedrera, las dos joyas de Gaudí, la mayoría de fachadas modernistas son para quedarse mirando un rato casa por casa. Otra cosa que me encanta de esta ciudad son sus farolas.

Desde aquí fuimos a ver el mercado de Santa Caterina, el Palau de la música y la cercana escultura de Jaume Plensa -hermana de la de la plaza de Colón de Madrid- la Catedral, el puente del Obispo y la plaza de San Jaime.

Terminamos en la plaza Real donde queríamos sentarnos en una terraza para toma un té.

Plaza Real de Barcelona

De vuelta fuimos por la Rambla para ver el Liceo y el mercado de la Boquería hasta llegar a la plaza de Cataluña a coger un taxi para ir a casa a arreglarnos para salir a cenar. Cenamos en el Borne y también vimos Santa María del Mar.

La Catedral del Mar, Barcelona

Dónde comer

La oferta gastronómica de Barcelona es es buena y muy variada. Nosotros hemos ido a los sitios que os cuento a continuación, cada uno de ellos recomendado y recomendable para un plan diferente.

Harry’s Barcelona

Restaurante del grupo Isabella que sirven los platos más emblemáticos de la cocina italiana. (Precio medio 55-60€)

Restaurante Harry's cocina italiana, Barcelona

Vivanda

Un restaurante no muy grande con un jardín muy mono donde tomar cocina mediterránea. (Precio medio 40€)

Restaurante Vivanda cocina mediterránea en Barcelona

Estimar

El restaurante de Rafa Zafra especializado en pescados y mariscos, con la cocina abierta. Ya tengo un post escrito porque ha cumplido10 años en Barcelona, lo publicaré dentro de unos días. (Precio medio 80-100€)

Estimar, un restaurante delicioso de pescado y marisco

La Cucanya (Vilanova y la Geltrú)

El domingo salimos de Barcelona para ir a Sitges. Fuimos a dar un paseo por el pueblo y tomar el aperitivo frente al mar, en un chiringuito que ya están en manos de la cuarta generación de la familia. De ahí nos fuimos a comer una calçotada frente al mar que nos encantó. También os lo cuento en un post dentro de unos días porque merece la pena.

  • C/ Carrer de la Moixarra, s/n El Racó de Santa Llùcia Mapa de situación
  • Teléfono 93 815 19 34
Deliciosa calçotada frente al mar en La Cucanya

Copas

Gran Tonino Piano Club

El sábado salimos a tomar una copa para alargar la noche después de lo que habíamos disfrutado en Estimar. Fuimos a Gran Tonino Piano club que tiene un gran piano y música en directo y ha puesto de moda en Barcelona el tardeo a la madrileña. Ponen música de los años de «La Movida», así que acabamos la noche en un piano bar que parecía Madrid. Para recordar que viajar también es reconocerse.

Noche de movida madrileña en Barcelona