Creo que cualquier plan se disfruta el doble cuando tienes al lado el Mediterráneo, así que para acabar nuestro fin de semana en Barcelona nos fuimos a tomar el aperitivo a Sitges y, después, a tomar una calçotada en La Cucanya.

Siempre había asociado los calçots con un plan de campo y en Madrid, cuando algún amigo catalán ha organizado una calçotada, siempre ha sido en algún restaurante informal, de tapeo. Me encantó descubrir que también se hace junto al mar y que fuera al lado de mar donde he tomado mi primera calçotada en Cataluña.

La Cucanya, un restaurante sobre el mar

El espacio

El restaurante están en la costa y desde la sala solo se mar, como si estuvieras en un barco. Además, la Cucanya cuenta con 10.000m2 de jardines, parque infantil y parking.

La sala está toda con cristaleras al mar y las mesas están bastante separadas unas de otras cubiertas con manteles blancos.

La Cucanya, jardines

La Calçotada

Aunque en el restaurante se pueden comer a la carta, organzian calçotadas que fue lo que habían reservado mis amigos. Habitualmente sirven primero los calçots ( una variedad de cebolla blanca, tierna y dulce cultivada especialmente en Cataluña) en el jardín, para comerlos de pie como parece que debe hacerse, acompañados de la salsa romesco y vino en porrón.

Calçots en la Cucanya

Una vez terminados los calçots, siguen con el menú en el interior del restaurante. El día que fuimos a almorzar nos lo sirvieron todo en la mesa incluidos los calçots, así que los tomamos sobre mantel blanco y con guantes.  Después nos pusieron alcachofas a la brasa y patatas al “caliu” (patatas hechas al rescoldo de las brasas) y judías salteadas.

Alcachofas a la brasa

Butifarra y cordero a la brasa.

Cordero y butifarra

Para terminar, una crema catalana casera muy rica.

Crema catalana casera
  • El servicio es muy amable
  • Cierra de domingo a miércoles por la noche
  • Precio medio de la calçotada 60€

C/ Carrer de la Moixarra, s/n El Racó de Santa Llùcia Mapa de situación. Teléfono 93 815 19 34. Vilanova i la Geltrú.

Vistas al mar de La Cucanya