La Posada de la Villa era uno de mis sitios de cabecera cuando me casé y no sabía cocinar porque estaba cerca de mi casa de entonces. Además, me encantan los restaurantes centenarios y La Posada de la Villa desde 1642 ha visto pasar la vida de Madrid. había un maître que ya se ha jubilado que era encantador y nos hacía sentir como en casa. hacía tiempo que no iba y hace unos días, después de visitar El Rastro, fui a comer con una amiga.

Decoración
La Posada de la Villa se abrió como restaurante/horno de asar en 1980 gracias a un enamorado de la hostelería que no quiso dejar morir la primera posada de Madrid abierta en 1642 que, además, estaba situada sobre el único molino que existía en la Cava baja desde el siglo XVII.
Cuenta con tres plantas con suelo de barro y techos abuhardillados en las que se encuentran grandes salones con gran capacidad y varios privados. Están decoradas al estilo de los restaurantes de tipo castellano donde destacan sus sillas dedicadas a las personalidades que han pasado por este restaurante. Al entrar, en la planta baja hay un gran horno.

Cocina
La cocina de la Posada de la Villa es castellana y madrileña. Había comido en muchas ocasiones, pero hacía tiempo que no iba y en mi última visita comimos en la barra porque era tarde y no habíamos reservado mesa. Nos pusieron de aperitivo chistorra con patatas y también morcilla de Burgos. Nosotros pedimos pisto manchego con huevo frito

y gambas al ajillo.

- El servicio es amable
- Cierra domingos por la noche
- Precio 60€
C/ De la Cava Baja, 9 Teléfono 91 366 18 60 Mapa de situación.

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