Actualizado a 26 de abril de 2015
Actualizado (post original de 20 de octubre de 2012) Madrid siempre ha tenido mucha vida por la noche, y no creo que haya nadie aficionado a salir hasta tarde que no hay oído hablar de Caripén. Este fin de semana fuimos al concierto de Sabina y a continuación a cenar a Caripén el decano de la madrugada madrileña. La cocina estupenda, nos encantó todo lo que tomamos. El servicio es mejorable, aunque son muy amables.
Situado frente al Senado, en este bistró te puedes encontrar cenando desde políticos a cualquier cara conocida del mundo de la farándula.

Decoración
Escribí el post original después de ver el último espectáculo de Les Luthiers porque reservamos para cenar aquí. Este bistró francés ocupa y mantiene el nombre del tablao de Lola Flores y Antonio González el Pescaílla. El Caripén, palabra que significa buen rollo, fue todo un mito de la noche de Madrid.
Nada más llegar a la puerta ya te sorprende, porque tiene más pinta de club nocturno que de restaurante. La decoración es muy divertida: una mezcla entre sótano clandestino (hay muy poca luz), bistró francés y bar de copas setentero.
Se entra por la zona de la barra, y a continuación empiezan las primeras mesas, de dos, pequeñitas y muy pegadas unas a otras. Al fondo hay otro par de comedores.

Cocina
La cocina es francesa, aunque la carta incorpora bastantes recetas de pasta. Los platos más demandados de este conocido restaurante son los mejillones a la crema, el steak tartar, el magret de pato y los escargots (caracoles) à la bourguignon.
Al sentarnos a la mesa nos pusieron un bote enorme de una mantequilla riquísima, que afortunadamente para la operación bikini, esa que últimamente dura 12 meses al año, nos retiraron enseguida. Nosotros pedimos los caracoles a la bourguignon para compartir, y de segundo una crèpe de salmón y nata y tagliatelle con huevo y trufa, que estaban espectaculares. Lo acompañamos todo con un Albariño.
Abre sólo a partir de las 20:00 y se puede cenar hasta las 2:00h
- Servicio amable, pero mejorable
- Cierra los domingos
- Precio medio 50€
C/ Plaza de la Marina Española, 4. Teléfono: 915 411 177. Mapa de situación

que tal son los caracoles a la bourguignon??? son el plato típico de mi actual tierra y te puedes creer que todavia no los he probado??
Pero qué alegría, Mara de France materlizada en mi humilde blog 🙂 ¡La pera de buenos! Caracoles bourguignon veo que no has tomado, pero postres parisinos según algunas informaciones que he recibido esta semana…. Un beso y no dejes de tomarlos
Yo tampoco los he probado. Ya tenemos otro plan: Ir a ver a Mara de France y uq nos espere con un botella de Moët & Chandon y unos Caracoles bourguignon en el lugar que ella elija.
Y que nos aloje en su residencia y volvemos por unos días a la feliz vida de univeritarias internacionales, conociendo países, culturas, cocinas y sobre todo personas, algunas que han seguido siendo nuestras amigas para el resto de la vida¡oído Mara de Frace y de Dijon ¡qué vamos!
No sé yo si me animaría con los caracoles Marién, pero como siempre, apunto tu propuesta..Un beso.Blanca.
A mi me gustan mucho Blanca, pero no es algo que le guste a todo el mundo.Si no los has probado yo no me lanzaría a tomarlos en un restaurante, mejor en casa de alguien que sepa prepararlos o en alguna comida de grupo que puedas probar uno y dejarlo sin que se note :).
Es un claásico, el tartar y los mejillones…. Y el vino… Que noches!!!
Gracias Juanjo por tu comentario. Es un sitio con mucha historia y más historias 🙂
Hemos estado muy decepcionados con Caripen. No tiene nada que ver con lo que publicitan. Para un sitio de noche, la acogida fue muy mala y fría porque llegábamos tarde (a las 12h30) … a la 1h30, tenían que “cerrar la caja” entonces nos han pedido pagar y irnos… cuando esta puesto que abre hasta las 3h.
Aunque la comida fue muy buena, el servicio era muy frio y desagradable .. teníamos la sensación de molestar. Desde luego no recomendaría este “bistro” …
Muchas gracias por el comentario Bertand. Siento que hayas tenido una experiencia tan poco agradable. A veces la mala atención hace que se quiten las ganas de volver a un nrestaurante