Actualizado (Post original de 30 de agosto de 2020) Carbón es el antiguo Carbón Negro, pero sigue siendo el mismo. He ido a cenar hace unos días y sigue siendo muy bueno, así que he aprovechado para actualizar la información. Así es el restaurante Carbón, antes Carbón Negro.

Decoración
Al entrar al restaurante, que ocupa el espacio de una cafetería de siempre, llaman la atención la imponente altura de techos y unas cristaleras enormes a la calle que llenan el espacio de luz natural. Carbón se ha concebido como una casa de montaña con paredes de piedra y suelos de madera. Además de la gran barra y las diferentes salas -abiertas pero diferenciadas unas de otras- llama la atención la cocina vista. El gran fuego de la parrilla te deja atrapada durante un rato. Nosotras comimos justo al lado y es un gusto ver como trabajan.

Cocina
En la cocina de Carbón lo fundamental es la materia prima que ellos mismos seleccionan recorriendo todos los rincones de nuestro país desde los puertos a los campos y las verduras son siempre de temporada. El chef ejecutivo del restaurante es Gonzalo Armas, experto en cocina a la brasa y tratamiento de producto de temporada, con experiencia en conocidos restaurantes tanto españoles como de otros países. La carta es muy completa y nos costó decidir. Optamos por empezar compartiendo los entrantes. Tomamos media ración de croquetas de jamón ibérico, muy ricas; txistorra de Arbizu a la brasa y, fuera de carta, piparras. En temporada me encanta tomarlas.

De segundo, pedimos cada una un plato: parrillada de verduras de temporada, lasaña de centollo y merluza y pollo picantón de caserío asado al carbón. De postre, nos recomendaron la tarta de queso, que me encanta y pedimos también una tarta árabe que se ha convertido en una de mis favoritas.

En mi última visita tomamos anchoas del Cantábrico con pan de cristal, ensaladilla rusa

Cjhistorra de Albizu a la brasa y almejas a la sartén, un poco picantitas, deliciosas. De segundo pedimos lubina, rodaballo a la brasa y pollo picantón todo acompañado de patatas fritas, asadas y pimientos de Padrón.

De postre, tarta árabe, un postre de manzanas, muy rico, y otro de chocolate.

El servicio es muy amable y el horario, aunque cierra la cocina, es non stop, así que puedes alargar la comida todo lo que quieras y Carbón Negro es muy agradable para disfrutar de una buena sobremesa.
Cuentan con una larga carta de cócteles elaborados por Carlos Moreno.
[rating]
NO CIERRA horario hasta las 2 de la madrugada
PRECIO MEDIO CARBÓN NEGRO 50€
– Lo mejor: El conjunto de espacio y cocina.
– A mejorar: Hace un poco de calor en las mesas cerca de la cocina.
C/ Juan Bravo, 37 Teléfono 91 088 58 60 Mapa de situación.

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