Hoy os cuento algunos trucos que he ido descubriendo en mis comidas en restaurantes y otros que he ido aprendiendo en conversaciones con amigos. Me refiero a pequeños trucos de restaurante en los que caemos sin darnos cuenta. No es ninguna crítica a los restaurantes, solo compartir con vosotros trucos -seguro que todas las profesiones los tienes- que al conocerlos nos harán disfrutar más una buena comida.
Estos son los pequeños trucos
En la carta de vinos
El truco que más me gustó descubrir hace años fue el que se esconde en la carta de vinos. El vino más barato de la carta suele ser un vino honesto con una relación calidad precio adecuada. Qué suele ocurrir, que casi nadie quiere parecer tacaño, así que subimos un escalón y pedimos el siguiente “por dignidad”. Ese vino, en origen, es más barato y suele ser peor que el anterior, así que es donde está el margen. El restaurante sabe que no elegimos con la cabeza, elegimos para no sentirnos juzgados.

El camarero que “te saca” de lo que has pedido
A veces, estamos indecisos entre un plato u otro, por ejemplo, estamos a dieta y nos apetece mucho tomar un arroz. Entonces preguntamos «¿Qué tal es el arroz? «,para ver si verdaderamente merece la pena salirnos de nuestra dieta, y nos responden «hoy recomiendo mejor la pasta«. Ahí la sensación es de que nos quieren vender la pasta. Puede ser porque el arroz hay que hacerlo en el momento y la pasta está hecha, el arroz deja menos margen o tienen demasiada pasta y tienen que sacarla. Cuando insisten demasiado en que pidamos un plato pasa de recomendación a dirigirnos para que comamos lo que ellos quieren.


El plato estrella que ningún cliente recomienda en redes
A veces cuando pedimos asesoramiento, e incluso sin pedirlo, nos recomiendan un plato sobre el que no hemos odio a nadie hablar y menos recomendarlo. No aparece ni en las criticas del restaurante en medios de comunicación ni en redes sociales. El que no se conozca y nos lo recomienden, no quiere decir que sea malo per se, pero mejor saber porqué nos lo recomiendan tanto. ¿no sale y hay que venderlo?

El fuera de carta que “casualmente” cuesta bastante más
Siempre digo que los platos fuera de carta deben cantarse o ponerse en una nota en la mesa con sus precios. En la mayoría de los sitios, salvo algún plato excepcional por ser algo exclusivo de temporada muy corta, suelen tener un precio muy similar a los de la carta, pero hay sitios en los que la diferencia es abismal. Todo debe cantarse con precio y si tenemos ese plato que es muy caro, con más razón. Yo creo que lo mejor es cuando cantan sin precio preguntarlo.

El pan, el aperitivo o el “detalle” que no parece cobrarse
Es habitual que traigan pan y a veces agua a la mesa sin pedirlo. También es común que traigan unas aceitunas, frutos secos o algo más elaborado como aperitivo. Se supone que es cortesía de la casa y al llegar la cuenta aparece el pan, el agua y el aperitivo. A veces acaba la comida y el pan sigue donde lo trajeron, el agua sin probar y el aperitivo algo parecido y, sin embargo, te cobran todo. Yo reconozco que me da vergüenza devolver el aperitivo porque siempre lo veo como una invitación, pero el pan y el agua, es mejor decir cuando lo traen que no vamos a tomarlo.

Se nos ha acabado justo eso
A veces pedimos un plato que nos han recomendado, que nos apetece, o que sabemos que tiene buen precio y justo se ha acabado y nada de lo que nos dan de alternativa tiene un precio similar. A mi me ha pasado más veces con vinos que con platos. Ay, no lo tenemos, pero le traigo otro muy similar. Si, es similar en calidad, pero triplica el precio. Si nos ofrecen tomar un vino muy similar preguntamos en qué son similares. en el tipo de uva, en que lo elabora la misma bodega, y sin rodeos pedimos que nos digan el precio de esta nueva botella.

Meter la propina a la americana
En España, aunque se empieza ya a ver en algunos restaurantes, la propina no se mete en la cuenta. En principio, aunque se considera que la propina debe de ser el 10 por ciento de la cuenta, nunca ha sido obligatoria y generalmente se da en función de la cuenta y de la atención. En Estados Unidos la propina es parte del salario de los camareros, pero en nuestro país el sueldo de los camareros lo paga el dueño del establecimiento. Como esta es nuestra costumbre al leer la cuenta no reparamos en que nos han puesto precio, precio con propina y recomendación. Ya me pasó en un restaurante, además en uno en el que no pensábamos dejar propina por la mala atención del camarero, pero se la dimos y al salir nos dimos cuenta de que ya la habían metido antes, le dimos el doble.

El chupito
El chupito siempre ha sido cortesía del restaurante, aunque no todos lo ponen. Diferente es que, después de una comida, se pidan copas, eso ya entra en la cuenta. A veces nos insisten en que probemos un chupito y aceptamos, más por agradecer el detalle que por que nos apetezca. yo, por ejemplo, no tomo nunca. A la hora de pagar te los encuentras en la cuenta. A mi me ha pasado algo que me pareció muy feo. Nos ofrecieron unos chupitos y yo dije que gracias, pero que no tomo. Me ofrecieron otra cosa y pedí un té. Nos invitaron a los chupitos y nos cobraron el té.

¿Añadirías alguno más? Te leo en comentarios
Comentarios Recientes