Actualizado (Post original de 18 de noviembre de 2018) Después de algunos años he ido a comer a Raimunda, el restaurante del Palacio de Linares. Había ido cuando acababa de inaugurar su zona interior y no había vuelto y me había gustado. Siempre es atractivo comer en el restaurante de un Palacio u otro edificio histórico y si este, además, lleva el nombre de quien lo construyó: Doña Raimunda Osorio y Ortega, despierta aún más el interés.

Decoración
La decoración de este restaurante del Grupo La Fábrica pretende trasladarnos a un mundo tropical. Para lograrlo, el espacio se ha llenado de vegetación y otros detalles de la cultura iberoamericana. Se ha querido afectar lo menos posible a la arquitectura del palacio y se han respetado las antiguas paredes de ladrillos, aunque también se han incorporado algunos elementos nuevos, como los muros de cemento, para dar al restaurante un cierto toque industrial.
El espacio se divide en diferentes ambientes. La sala principal evoca a la dueña del palacio. El Jardín es muy bonito y habíamos reservado ahí, pero hacía un tiempo muy inestable y nos cambiamos dentro.

Cocina
La cocina, de producto, fusiona recetas de los dos lados del Atlántico, sobre todo, mediante la incorporación de elementos de las cocinas iberoamericanas a nuestras recetas más clásicas. Aunque en mi primera visita a un restaurante suelo pedir diferentes cosas para compartir y probar la mayor cantidad de platos posibles -mis amigos ya lo saben- en este caso no fue así. A Raimunda fuimos un grupo de amigas un día de trabajo bastante complicado para todas, así que, para poder ajustar nuestros horarios, tomamos solo un plato cada una. Algunas de mis amigas pidieron el wok de noodles, una pidió merluza y yo, dados de solomillo. A todas nos pareció muy rico lo que habíamos pedido. En mi última visita he aprovechado para probar más cosas. Fuimos cinco personas y pedimos varios entrantes para compartir. Empezamos con las zamburiñas con mayo de rocoto gratinada y boniato asado. También pedimos patatas hojaldradas con salsas picantonas, siempre me apetecen las cosas con hojaldre.

Croquetas de jamón, muy ricas; y arenque marinado con aguacate y cebolla encurtida.

De segundo, cada uno pedimos un plato y elegimos tacos de secreto ibérico al pastor.

Tostada de atún rojo, aguacate y cebolla encurtida; noodles salteados con mayo de kimchie gratinado; tartar de atún rojo; pluma ibérica al carbón con chimichurri, y arroz chaufa con papada ibérica.

De postre, tarta fluida de chocolate con helado de mantequilla tostada, y trío de helados artesanos.

- EL servicio está bien
- No cierran
- Precio medio 40€
C/ Paseo de Recoletos, 2 teléfono 91 088 72 47 Mapa de situación

Comentarios Recientes