A nadie nos gusta que nos riñan, pero admitimos que  nos regañe nuestra familia y amigos,  incluso nuestros jefes, aunque esto nos guste menos. Lo tenemos asumido, pero lo que yo nunca pude imaginar es que un día pudiera regañarme una red social.

Cuál sería mi sorpresa cuando ayer recibo un mail de Facebook echándome una bronca. No puedo poner ni un pero a la forma de hacerlo, todo lo decía de manera muy educada, encima apoyándose en datos, fechas, cifras… En fin, como para defenderte. Todavía no he salido de mi asombro. En resumen me decía lo siguiente: Tienes en Facebook un grupo que se llama Te Veo en Madrid en el que cuelgas tus post casi todos los días, pero eso es todo lo que haces. Ni hablas con tus seguidores, ni ellos te dicen cosas, ni pones  “me gusta”… Vamos,  que lo hago fatal.  Además, me aconseja que me meta en no sé qué página para aprender. Jooooo!

Ya sé que vosotros no os habéis quejado nunca,  así que si me disculpo… “excusatio non petita accusatio manifesta”.

Te Veo en Madrid es mi hobby. Le dedico todo el tiempo que puedo, pero por la noche y los fines de semana y me resulta muy complicado sacar tiempo adicional para interactuar más en las redes. Lo voy a intentar, de verdad, pero por favor, echadme una mano y escribid algo o decid “me gusta” o sugerid cosas… lo que queráis, pero no dejéis que me riñan otra vez, que todavía me da vergüenza entrar en mi página.

¡Graciassss!