Actualizado (Post original 10 de noviembre de 2011) Cuando publiqué este post hace 15 años empezaba diciendo que hacía tiempo que quería escribir sobre el restaurante, Barrera, porque aparecía en algunas guías con una crítica estupenda y lo tengo a tiro de piedra. No lo había hecho porque sólo había estado una vez, y cuando por fin volví fue una temporada que dejé de hacer el blog.
He vuelto hace unos días porque a una amiga se lo habían recomendado y reservó. Cuando me dijo dónde íbamos me dio la gran sorpresa al ver que era Barrera. Pensaba que había cerrado hace unos años, pero me contó Ana, la dueña, que por temas personales algunos días ha estado cerrado y eso ha llevado a confusión. Me encantó volver y comimos genial.
Decoración
Más que un restaurante, Barrera es una casa de comidas, probablemente una de las mejores de Madrid. Si no sabes que existe y dónde se encuentra, no es el típico sitio que descubres por ti mismo; de hecho, puedes pasar muchas veces por la puerta y no la ves porque el cartel pasa casi desapercibido, y si miras hacia adentro parece la barra de un bar cualquiera del barrio.
Una vez dentro, el comedor es pequeño y sencillo: no tiene más de 10 o 12 mesas, pero los manteles son de hilo y las copas de cristal fino. A mediodía la mayoría de la gente que te encuentras almorzando son ejecutivos en comidas de trabajo, aunque va gente de todo tipo. Nunca he ido a la hora de la cena.

Cocina
La oferta culinaria no es muy larga, pero siempre hay cosas muy ricas. Una vez que te acomodas en tu mesa, Ana te cuenta lo que hay porque no tiene carta escrita. Son platos sencillos y deliciosos y una vez que decides qué quieres ella misma entra en la cocina y te lo prepara. Muchas de sus presentaciones y la calidad de los ingredientes hace que muchos platos sean de alta cocina. A mí lo único que me mata es que uno de sus platos estrella es el cabrito, y como ya sabéis los que me seguís, es de las pocas cosas a las que no soy muy aficionada y a tengo amigos a los que les gusta ir a tomarlo.
Para mí, lo mejor cuando iba hace unos años eran las patatas revolconas, aunque también están riquísimas las verduras y las croquetas. En temporada es obligatorio tomar setas porque las hacen fantásticas. también preparan muy bien la perdiz. Su ensaladilla rusa era y es muy rica. La ponen de aperitivo con pipas y almendras.

En mi última visita de esta semana comimos muy bien. Ana me dijo «tengo un solomillo muy rico, pero venir aquí a tomar un solomillo no es lo que más te recomiendo», pero está muy bien tener siempre algo para personas que necesitan tomar algo a la plancha. Pedimos todo para compartir y nos lo trajeron ya servido en dos platos. Tomamos anchoas con vainas y brevas, una mezcla rica y original.

Menestra de verduras, deliciosa, y muy diferente a la de otros restaurantes. Entre otras verduras, lleva berenjena elaborada como una mermelada y calabaza, también, dulce.

Como plato principal tomamos la ventresca escabechada que es uno de sus platos estrella.

De postre, una tarta de limón que va a mi lista de las mejores. Recuerdo de otras comidas que también era delicioso el suflé de turrón.

- El servicio es diferente porque es la dueña quien te atiende y te va preparando lo que pides y te lo trae ella misma a la mesa.
- Cierran lunes por la noche y domingos todo el día
- Precio medio: 50 euros
C/ Alonso Cano, 25 Teléfono 91 594 17 57.Mapa del sitio

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